Albacete y Valladolid firman una alianza estratégica en FITUR para liderar el turismo gastronómico de interior
El alcalde Manuel Serrano y el vicepresidente Fran Valera suscriben un protocolo de colaboración para crear sinergias entre ambos territorios castellanos
Madrid, 24 de enero de 2026. En el marco de la Feria Internacional de Turismo (FITUR), los ayuntamientos y diputaciones de Albacete y Valladolid han sellado hoy un protocolo de colaboración destinado a potenciar el flujo turístico entre ambas provincias utilizando la gastronomía como eje vertebrador. El acuerdo ha sido rubricado por el alcalde de Albacete, Manuel Serrano; el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero; y los vicepresidentes de las diputaciones de Albacete, Fran Valera, y Valladolid, Víctor Alonso Monge.
Este protocolo, fruto de meses de diálogo institucional iniciado tras el encuentro Spain Is Tapas, establece un marco de trabajo conjunto para el intercambio de eventos, la creación de canales comerciales entre empresas y la organización de jornadas de promoción inversa.
La «Marca Albacete» como imán de visitantes
El alcalde de Albacete, Manuel Serrano, ha enmarcado este acuerdo en la ambiciosa campaña de promoción de la ciudad para consolidarse como destino de interior los 365 días del año. Serrano ha puesto en valor el trabajo de los profesionales del sector y de la APEHT: “Día tras día se engrandece y proyecta la Marca Albacete con más fuerza gracias a una hostelería que es imán de atracción de visitantes”, ha afirmado.
Serrano ha destacado las similitudes entre ambas ciudades castellanas: modernas, de interior y estratégicamente comunicadas, que apuestan por la calidad de vida sin renunciar a un desarrollo económico basado en su identidad.
Una provincia que «lo tiene todo»
Por su parte, el vicepresidente de la Diputación de Albacete, Fran Valera, ha defendido que el territorio cuenta con todos los ingredientes para ser un referente: “producto de calidad, profesionales cualificados y respaldo institucional”. Valera ha subrayado la conexión entre el Cordero Manchego y el lechazo vallisoletano como emblemas de una identidad culinaria compartida que debe generar retorno económico y social.
Además de la carne, el acuerdo resalta la enología y la cultura del vino como elementos que trascienden lo culinario para enlazar con el patrimonio histórico y natural de ambas provincias.
Grupo de trabajo y proyectos conjuntos
Para materializar este protocolo, se creará un grupo de trabajo permanente integrado por responsables de las cuatro instituciones firmantes. Este equipo se encargará de asesorar sobre el posicionamiento de marca, gestionar la participación en proyectos nacionales e internacionales y diseñar foros profesionales que faciliten el crecimiento mutuo.
«La gastronomía es cultura, paisaje y economía; este protocolo es una palanca de futuro para contar quiénes somos desde lo que mejor sabemos hacer», ha concluido Fran Valera.

















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