Castilla-La Mancha participará en el primer estudio español para predecir riesgo personalizado de cáncer de mama
El Hospital Universitario de Toledo coordina a nivel regional el proyecto MamoRisk, que combina lectura radiológica, genética e inteligencia artificial
TOLEDO, 20 de julio de 2026.- Castilla-La Mancha, a través del servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Universitario de Toledo, se ha integrado en el proyecto de investigación biomédica MamoRisk. Esta iniciativa científica tiene como objeto la validación en el ámbito nacional de un nuevo modelo estadístico diseñado para predecir el riesgo individualizado de cada mujer de desarrollar cáncer de mama, fundamentado en la convergencia de factores de riesgo no genéticos, condicionantes genéticos y variables mamográficas analizadas mediante inteligencia artificial.
La jefa del servicio de Radiodiagnóstico del Complejo Hospitalario Universitario de Toledo, la doctora Cristina Romero Castellano, asumirá la coordinación de este proyecto en la comunidad autónoma. Romero Castellano ha manifestado que “la prevención es el pilar para la medicina del futuro, un objetivo que se enmarca en el nuevo marco estratégico de salud de Castilla-La Mancha, el Plan Salud H3.0”. Asimismo, ha remarcado que la personalización del riesgo en una patología de alta incidencia abre nuevas vías para optimizar el abordaje de la enfermedad.
El consorcio investigador de MamoRisk está liderado por la investigadora principal, la doctora Manuela Gago, del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS), junto al coordinador general, el doctor José Esteban Castelao, del Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur. La dirección científica del proyecto cuenta además con la participación de los doctores Guillermo Pita y Anna González-Neira, pertenecientes al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). El proyecto dispone de una financiación de 1,2 millones de euros procedentes de los fondos europeos NextGenerationEU, canalizados por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) a través de la convocatoria de Medicina Personalizada de Precisión.
Metodología y muestra poblacional en catorce comunidades
El estudio MamoRisk recabará y analizará los datos médicos de un total de 10.000 mujeres distribuidas en 14 comunidades autónomas españolas. La muestra poblacional estará compuesta de forma aleatoria por 4.000 mujeres con diagnóstico previo de cáncer de mama y 6.000 mujeres sanas, todas ellas integradas y con un seguimiento mínimo de seis años dentro de los respectivos programas públicos de detección precoz de los servicios de salud participantes.
El procedimiento metodológico comenzará en la comunidad autónoma de Galicia y se extenderá progresivamente a Madrid, Cantabria, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura, Asturias, Castilla y León, Andalucía, Aragón, Cataluña, La Rioja, Comunidad Valenciana y Canarias. El protocolo asistencial contempla la recogida de datos clínico-epidemiológicos, la obtención de muestras de saliva para la extracción y secuenciación masiva de ADN por parte del CNIO, y el procesamiento de las imágenes mamográficas mediante herramientas avanzadas de inteligencia artificial.
El modelo estadístico resultante operará como un sistema de baremación técnica que clasificará a las usuarias en niveles de riesgo bajo, intermedio y alto, proyectando la probabilidad de desarrollo de la enfermedad a plazos temporales de dos y cinco años. La validación de esta herramienta científica constituye un requisito indispensable para su potencial implantación futura en las estrategias de cribado poblacional del Sistema Nacional de Salud, permitiendo intensificar el seguimiento radiológico de manera dirigida en las pacientes con mayor propensión estadística.
Integración de variables y el algoritmo BOADICEA
La base analítica del proyecto se apoya en el algoritmo BOADICEA (Breast and Ovarian Analysis of Disease Incidence and Carrier Estimation Algorithm), un sistema que unifica la información familiar, los hábitos de vida y el perfil clínico. En el plano genético, el algoritmo evalúa la presencia de variantes moleculares de alto riesgo localizadas en los genes BRCA1 y BRCA2, así como otras mutaciones de impacto moderado o leve distribuidas en la población.
Los parámetros de análisis clínico otorgan asimismo relevancia a los factores epidemiológicos modificables, tales como los índices de actividad física, la prevención de la obesidad postmenopáusica y la reducción en el consumo de bebidas alcohólicas, cuya correlación clínica se vincula a una disminución de hasta el 20 por ciento en el riesgo de contraer esta patología oncológica. El mapa final del estudio integrará análisis complementarios de coste-efectividad y cuenta con la colaboración internacional del especialista en predicción de riesgo de la Universidad de Cambridge, el catedrático Antonis Antoniou.





















Deja una respuesta